Los ojos dijeron más de lo que hablamos esa tarde
pronunciaban mejor nuestro silencio
con alfabeto invisible y una gramática de luz
se tejía una palabra en el centro de las dos miradas
como un ángel acariciando su cabello
Qué decíamos entonces
mientras nos contábamos la vida y saboreábamos pastel
y de los labios nos brotaba una sonrisa frutal
Qué decían nuestros ojos tan aparentemente callados
y sin embargo en una danza
haciendo figuras de incienso para las sensaciones
y también nuestras manos intranquilas
tan parecidas a los ojos
con la palabra caricia en la punta de los dedos
Los ojos dijeron más de lo que hablamos esa tarde
y cuando volví a la mesa estabas reclinada sobre ella
veía tu espalda revelada como una pregunta desnuda
te extendías para ver mejor unas fotos de París
y tuve la certeza de encontrar un camino
de saber cómo llegar a esas calles de las fotografías
de subir a esa bicicleta tan gris como un sueño metálico
de entrar a la estación del metro para tomar un vagón hacia el sol
En todo el lenguaje de mis ojos tu espalda era ese camino a Paris
y al sentarme junto a ti no me atreví a platicarte de mi viaje
pero trataba de contarlo a tu mirada
cada detalle de ese atardecer
cada esquina imaginaria en la que tomaba otro camino
Los ojos dijeron más de lo que hablamos esa tarde
y era tan cálido nuestro silencio como el té
cuántas cosas dijimos en ese vocabulario de ausencias
cuánto falta decirte
en estas palabras tejidas de recuerdos dichosos
de mi mirada para la tuya.
JC
JC

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