La ligereza de tu voz
Tu frágil mirada llena de agua
Me has confesado tu sentir
Llegó hasta tus ojos un cauce melancólico
Te vi sentada y lejana como un pequeño atardecer
Y yo te abracé para que anocheciéramos juntos
La única y precisa palabra fue nuestro tacto espiritual
Acariciando la tristeza que había llegado hasta nosotros
Con dedos húmedos de rocío
Hacías medialunas bajo tus ojos
Y en un aliento de tranquilidad
Te quitabas el maquillaje
Abierta ante mí de corazón
Besé las fibras de tu transparencia
En nuestros labios terminó la memoria de aquel día
Como un pequeño atardecer melancólico
Que se fue
No hay comentarios:
Publicar un comentario